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Shack-Attack

  • Autor: La Perri
  • Archivado en: Películas
  • Fecha: Abr 9,2008

El mundo del cine y el deporte siempre han mantenido una relación de amor y odio. Hemos visto grandes producciones y también grandes truñitos, todo ello con relacionado en mayor o menor medida con algún deporte típicamente americano. Como a esta humilde perri lo que va es el basket, hoy vamos a hablar precisamente de eso… de películas con el baloncesto como telón de fondo.

Siempre que se habla del binomio baloncesto-cine se toma como referencia la película “Hoosiers” (David Anspaugh, 1986) protagonizada por el gran Gene Hackman y que cuenta la historia real de un equipo de instituto perdido en la América rural de los años 50 que logra ganar el campeonato estatal imponiéndose al favorito.

Pero frente a la clásica historia del sueño americano mostrada en “Hoosiers”, podemos encontrar una pequeña joyita llamada “Blue Chips”, o como la llamaron en España “Ganar de cualquier manera” (William Friedkin, 1994). Se ve que llamar una película “Patatas azules” no quedaba bien.

En Blue Chips (significa algo así como “valores seguros en bolsa”) se nos muestra no sólo el lado oscuro del deporte si no de la misma sociedad americana, donde las cosas son buenas o malas en función de que sean rentables o no. Pete Bell (Nick Nolte) es un exitoso entrenador universitario al que últimamente las cosas no le van bien. Su equipo no ha triunfado demasiado durante el año y a pesar de haber ganado el campeonato de la NCAA varias veces, tiene que recorrerse medio país para encontrar nuevos valores para reforzar el equipo de cara a la próxima temporada. Para los que saben de basket, la película está plagada de apariciones estelares en forma de cameos desde el legendario (e infalible en los tiros libres a los 70 años) Bob Cousy a la emergente estrella de principios de los 90 Shaquille O’Neal (correcto interpretándose a sí mismo)

En su búsqueda, Bell oirá los cantos de sirena de la corrupción y tendrá que decidir entre ser fiel a los valores que le han llevado a ser quién es o venderse a las primeras de cambio. Las secuencias de basket no son realmente escenas, sino extractos de auténticos partidos que se jugaron para rodar la película. Una gran cinta, totalmente recomendable aunque seas un futbolero de pro y no sepas quien es Bill Russell, con lecturas más allá del simple deporte y que nos hace pensar que a veces el ganar no lo es todo. Quizá por ello la película no triunfó demasiado (o a lo mejor fue porque no salía Fernando Tejero)

Oye chico.. Tú crees que Kareem era gafapasta?




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