Aún recuerdo aquel lejano día en que me enteré que Bruce Willis (sí aquel tipo medio calvete y graciosillo de Luz de Luna) iba a salir en una película de acción. “La jungla de cristal”, se llamaba. “Pfff… menuda cagada. A ese no le pega el papel de héroe”, pensé. ¿Quién se cree? ¿Chuck Norris?
Ni que decir tiene que con el paso de los años me he tenido que tragar mis propias palabras, puesto que la película se convirtió en un clásico del cine de acción y aventuras (Y de antena 3 en navidades, todo sea dicho). Personalmente, creo que pocas cintas posteriores han llegado al nivel de entretenimiento y espectacularidad de la primera “Jungla”… aunque cerca han estado. El personaje de John McClane se convirtió en el arquetipo ochentero del héroe americano: Solitario, cansado, políticamente incorrecto y con todos en su contra (no sólo los terroristas de turno). Durante varios años, Willis explotó este papel de salvador en numerosas películas : salvó a un niño austista de los espías del gobierno en “Mercury Rising” o a la liga de fútbol americano en “El último boy-scout”. Pero claro, faltaba la apoteósis final… faltaba SALVAR AL MUNDO.
¿Pero de qué iba a salvar al mundo John McCl… perdón… Bruce Willis? ¿De sí mismo? ¿De Aznar? ¿De la televisión basura? Noooo… Tenía que ser del mayor de los peligros… algo imposible de evitar… ¡¡ De un asteroide ¡¡ ¡¡CLARO¡¡
En “Armaggeddon” Harry Stamper es un perforador tejano, más duro que los pantalones del increíble Hulk, que un buen día descubre dos cosas: que su querida hija está líada con uno de sus empleados (al que quiere como un hijo, claro) y que le ha tocado salvar al mundo. Al parecer, un meteorito algo más grande que la piedra de un mechero se dirige hacia la Tierra sin remedio. Así que en la NASA (que parecen ser los únicos listos que hay en el mundo, según la película) le ruegan que por favor se suba al asteroide, le abra un “boquete” de los que él sabe hacer y le meta un zurullo atómico así como el que no quiere la cosa oiga.
A Bruce no le queda más remedio que aparcar el asuntillo de su hija y se somete junto a su equipo de pirados a un cursillo acelerado de astronauta, sacándose el carnet espacial en un intensivo de 10 días. En el espacio les pasarán mil y una desgracias, hay momentos en que todo parece perdido, otros incluso aún peores… pero al final, el tito Bruce salvará el mundo en el último segundo sacrificándose por todos, incluso por el soso de Ben Affleck ![]()


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